Como hoy es domingo, podemos relajarnos en cuanto a la nota del día de hoy. Les voy a contar lo que una vez me sucedió cuando un total desconocido intentó llevarme a mi casa con mis compras del super.
Era la noche del Año Nuevo del 2010, yo me fui a hacer compras de última hora para mi viaje del siguiente día. Fui a la Despensa de Don Juan a comprar cervezas, cigarros y bebidas para mostrarle a mis amigos mexicanos que mi país produce buenos productos. Fui a buscarlos como a las 8 de la noche del 31 pero lo que no encontraba eran los cigarros Delta. Uno de los cajeros me ofreció que me llevara el paquete, pero me dijo que me esperara un poco porque los paquetes cerrados los tenían en bodega. Le dije que estaba bien, que iba a esperar y todos los que estaban en mi cola se empezaron a irritar un poco.

Atrás de mi, iba un tipo que llevaba un six y creo que solo llevaba un paquete de cigarros. Se le ha de haber hecho chistoso que yo llevara 4 six y estuviera esperando dos paquetes de cigarros, más sodas, desodorante y esas cosas que las niñas solemos comprar. Me empezó a sacar plática y le conté que iba de viaje a México, que llevaba todo aquello como regalo para mis amigos. Llegó el cajero, me entregó los dos paquetes cerrados de cigarros Delta, me cobró, le di las gracias y empecé a caminar. Cuando iba a esa despensa siempre me iba caminando y también me regresaba caminando a casa, a final de cuentas, quedaba bastante cerca.
El tipo desconocido me alcanzó casi en la acera, ya saliendo de la Despensa de Don Juan. Me dijo que las cosas que yo llevaba eran muy pesadas, que si yo lo quería, que él me llevaba hasta mi casa. Le dije que no se preocupara, que mi casa estaba cerca y que no era problema cargar con tantas cosas.
Insistió y al final, acepté con una condición.
Me preguntó que cuál era mi condición y le señalé los tatuajes.
Se quedó así :| e intentó explicarme el porqué de sus tatuajes. Yo le dije que no quería eso, le pregunté quién se los había hecho. Empezó a contarme de cómo se empezó a tatuar y así nos fuimos platicando en el camino.
Cuando llegamos al parqueo de mi colonia, me dijo que se le hacía extraño que alguien le preguntara que quién le había tatuado y no el porqué, como la mayoría de personas lo hacen. Le dije que a mi me había tatuado Weazrock y que quería saber de la competencia.
Se echó a reír y al final me pidió mi correo electrónico. Lo anotó pero nunca supe de él. El punto es que esta persona con tatuajes artísticos, no fue un problema para mi, sino una solución. Ojalá existieran más personas que se dieran cuenta que tener tatuajes no es sinónimo de “mala persona”. Sé que varias veces les cuento lo mismo, pero falta muy poco para que aceptemos que lo diferente no es malo, una persona tatuada no es mala, en especial, cuando los tatuajes son artísticos.
¿Alguna vez confiaron así en alguien que estaba tatuado? ;)
*En la foto, el primo de William Huezo con su tatuaje recién terminado.