Además de definir qué tipo de tatuaje querés, qué diseño querés, dónde te lo vas a poner, también tenés que saber que no todo mundo puede tener uno y no tiene nada que ver con la religión o con lo que “la gente piense de vos” o con el miedo a las agujas, sino que hay personas que no se pueden realizar un tatuaje por nada del mundo.
Hay personas que no pueden realizarse tatuajes por salud, estas personas tienen algunos problemas de salud graves y que, en caso de realizarse un tatuaje, los problemas se pueden tornar de graves a muchísimo más graves. Así que esto ya va por ustedes, ustedes tienen que ser muy sinceros y decirse NO, no puedo tener este tatuaje porque tengo esta enfermedad.
El caso más claro que no puede obtener un tatuaje es aquella persona que es hemofílica. Son aquellas personas que no tienen un mecanismo de coagulación adecuado. Son conocidas porque cualquier corte o golpe o raspón puede significarles la muerte, así de heavy.
Las personas que sufren de epilepsia no pueden tatuarse.
Los que sufren de problemas cardíacos no pueden tatuarse.
Los que necesiten marcapasos no pueden tatuarse.
Los que son alérgicos a las tintas no pueden tatuarse. Y como este es un tipo de alergia inusual, las personas de piel sensible o las que sean propensas a ser alérgicas a todos deben de pedir al artista que haga una pequeña prueba antes de comenzar con el tatuaje, para ver si se produce reacción alérgica. Y si no sos propenso a alergias pero querés estar seguro que no sos alérgico a las tintas, también es tu derecho pedir una prueba antes de tatuarte definitivamente.
Y, por último, obvio pero indispensable: las zonas afectadas por hongos o herpes no pueden ser tatuadas… just saying.
